En Singladura, tenemos el privilegio de ser parte de la transformación educativa en centros que apuestan por la innovación. Este año hemos acompañado al CEIP Ciudad de Columbia en un ambicioso proceso de renovación, convirtiendo sus aulas en espacios abiertos y flexibles, diseñados como auténticas “aulas del futuro”. Este enfoque fomenta no solo el aprendizaje académico, sino también la creatividad y la colaboración, pilares fundamentales para preparar a los alumnos como ciudadanos del mañana. En esta ocasión, contamos con la opinión de Roberto Brea, director del CEIP Ciudad de Columbia, un colegio público ubicado en la localidad madrileña de Tres Cantos. Hemos repasado con él diversas casuísticas que abordan desde el Centro así como otros temas realmente interesantes, como el bádminton es una herramienta para mejorar la lectoescritura en el CEIP Ciudad de Columbia.

El pasado curso el CEIP Ciudad de Columbia pasó por una profunda reforma, modificando las aulas convirtiéndolas en «aulas del futuro», con aulas abiertas y flexibles…Descríbenos por favor cómo es el Ciudad de Columbia, sus aulas y cómo éstas favorecen el proceso de aprendizaje
El colegio Ciudad de Columbia es un centro público bilingüe de la zona norte de Madrid, donde desde 1991 se ha caracterizado por su dinamismo y constante evolución para ofrecer una educación de calidad, adaptada a la realidad y que prepare a nuestros alumnos de hoy para ser ciudadanos del mañana. En resumen, disfrutamos de la educación y queremos ofrecer la mejor respuesta educativa innovando y trabajando todos los aspectos con la Comunidad Educativa, desde el currículo, pasando por la parte emocional, la resolución de conflictos y generando Comunidad. Sabemos que la sociedad está en constante evolución y cambio y para nosotros, ese es el gran reto, ser capaces de adaptarnos para seguir ofreciendo la educación que necesitan nuestros alumnos y familias.
Ser un Centro Público y referente a nivel nacional no debe ser sencillo. ¿Sobre qué aspectos trabaja más a fondo el CEIP Ciudad de Columbia para erigirse como centro de referencia?
Nos halaga esta pregunta, pero no consideramos que seamos un centro referente, simplemente lo que buscamos es, lo que hacemos hacerlo muy bien, y esto a veces
hace que otros centros o familias se fijen y hablen bien del centro. Pero la fórmula mágica para ser un referente no existe. Yo, personalmente, creo que lo importante es disfrutar de tu trabajo y transmitirlo al resto de la Comunidad.
Esto no quita que, durante estos más de 30 años, hayamos ido creando proyectos muy interesantes que hacen que el centro pueda aparecer en esos buenos comentarios que nos trasladas con la pregunta. Hace años iniciamos un proyecto para ser centro preferente de alumnos con trastornos generalizados del desarrollo, nuestra aula Colorines ha logrado ayudar y acompañar durante estos años a muchos alumnos, les han ofrecido una atención individualizada para lograr que poco a poco hayan mejorado en sus dificultades.
Hemos creado un proyecto para trabajar el bádminton como deporte base, llevamos años trabajando el teatro en el colegio, obteniendo diversos premios de la Comunidad. La atención a la diversidad también ha sido un pilar fundamental en nuestro proyecto de centro, terapias con perros, terapia ocupacional, atención individualizada o un proyecto de altas capacidades son algunos de los ejemplos.
Nos hemos embarcado recientemente en un proyecto ambicioso para la resolución pacífica de conflictos, programas y juegos de patios… Es difícil resumir estos años de trabajo sin olvidar algún proyecto que hace único nuestro centro.
En vuestra página web explicáis la importancia de contar con una relación estrecha con las familias, amplificado además a través de diversas actividades… ¿Por qué es crucial -en la educación de los alumnos- estrechar lazos con los padres y cómo se consigue?
La relación centro- familia es crucial para nuestra labor, es un tándem que debe funcionar de manera milimétrica. Ellos nos confían lo más importante que tienen, sus hijos. Y en eso radica todo, en confianza. En el mismo momento que una familia forma parte del centro, se crea esa idea de Comunidad, de estrecha colaboración. Nosotros ofrecemos desde infantil la posibilidad de colaborar en diversas actividades, es transformar a la familia en un agente activo dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Invitamos a las familias a venir a preparar proyectos, a crear decorados en infantil, a hacer talleres, acompañarnos en excursiones y actividades generales…
Durante los años que dura la escolarización siempre logramos que todas aquellas familias que lo deseen puedan participar activamente y estrechamente con el centro.
Además, estos lazos también se consiguen con una comunicación directa y personal, el equipo de profesores, los tutores, especialistas… Siempre tienen un trato casi diario con las familias y en estas conversaciones y tutorías se crea un clima de confianza y trabajo óptimo para el desarrollo integral de nuestros alumnos.
Además, el CEIP Columbia pasa a integrar el primer ciclo de ESO (1º y 2º). ¿Cómo ha sido recibido por la comunidad educativa que los alumnos pasen en el mismo centro dos años más?
A día de hoy hemos solicitado esta medida a la Comunidad ya que creemos que puede ser positiva para nuestros alumnos y familias, esperamos con impaciencia saber cómo se va a integrar estas enseñanzas y cómo se van a desarrollar durante el próximo curso.
Pero de lo que sí que estamos seguros es que estamos frente a un nuevo reto como centro que, con el trabajo de todos, vamos a saber dar la mejor respuesta educativa posible.
En lo referente a cómo ha sido recibida la noticia de la solicitud por parte de las familias, de manera generalizada ha sido acogida con mucha ilusión, eso no quita que haya familias que no les parezca bien esta iniciativa u otras tengan dudas. Lo importante de esta medida es que va a ofrecer a las familias que lo quieran y así lo soliciten, una continuidad en los centros que, finalmente, tengan 1º y 2º de la ESO. Aquellas que valoren el poder ir a un instituto, también podrán hacerlo y otras que decidan cambiar de titularidad a un público o concertado, también tienen la posibilidad. Esto quiere decir que la gran riqueza de nuestro sistema educativo es que otorga a las familias la posibilidad de elegir y decidir qué educación es la mejor para sus hijos.
Al final, creemos que ofrecer distintas opciones a las familias enriquece nuestro sistema educativo y permite adaptarnos mejor a las necesidades concretas del alumnado.
El centro toma como referencia un minoritario deporte -hasta hace apenas muy pocos años gracias a Carolina Marín-, como es el bádminton. ¿Por qué se decantó el centro por impulsar éste y no otro deporte entre los alumnos?
Como bien comentábamos antes, el centro inicia en 1999 un proyecto de llevar a las clases de Educación Física el bádminton como deporte base. Aquí tengo que tener especial mención a José Carlos Iglesias, profesor de Educación Física que expuso al equipo directivo la posibilidad de crear este proyecto, amparado en las bondades de este deporte y amparado en el currículo educativo.
Es maravilloso ver cómo ahora, 25 años más tarde, los alumnos siguen bajando en los recreos a continuar jugando, los campeonatos escolares que organizamos en los recreos siguen teniendo una gran acogida.
Pero es que, además del interés y dedicación de los alumnos, este deporte obtiene grandes resultados como son la mejora de la psicomotricidad, una buena coordinación óculo-manual, aspectos que son de gran relevancia para luego rutinas como son la lectoescritura, el trabajo en equipo.
Tenemos que pensar que en los centros educativos hay que dar voz a esos deportes menos conocidos, ayudar a nuestros alumnos a conocer otras disciplinas, y favorecer en nuestros alumnos la cultura y valores del deporte.
Ahora que el uso de las TIC está en entredicho y parece que se alejarán de las aulas, el CEIP Ciudad de Columbia no obstante apuesta por el proyecto digital Digicraft. ¿Puedes ampliarnos qué beneficios y ventajas disfrutan tanto alumnos como profesores al utilizar esta metodología?
Actualmente hay un movimiento muy fuerte en contra de las pantallas y los dispositivos digitales, pero yo no creo que la solución sea su desaparición de las aulas. Debemos ser conscientes y, solo hace falta dar una vuelta por la calle, que jóvenes y adultos cada vez somos más “dependientes” de los móviles, tablets y dispositivos móviles, ¿esto quiere decir que debamos prohibirlos?; en mi opinión, no. Los dispositivos móviles con fines educativos son una gran herramienta para potenciar el aprendizaje, para crear contenido, para desarrollar la creatividad, potenciar la programación y el pensamiento computacional. En definitiva, es una herramienta que suma mucho a la educación. Esto no quiere decir que debamos trabajar para regularizar su uso, pero sobre todo su uso libre. Son muchos los alumnos que pueden empezar, desde edades tempranas, a generar una dependencia del dispositivo, pero esa dependencia se da en el uso libre del mismo. En los centros educativos formamos y enseñamos a los alumnos a trabajar con él con fines educativos.
Proyectos de la Comunidad de Madrid como Retotech, Digicraft, logran cambiar el paradigma del alumno de consumir datos a producir contenido, a crear material educativo y que les facilite la adquisición de contenido. Pero además trabaja aspectos como los derechos de autor, actividades desconectadas, para ver cómo se pueden trabajar estas destrezas sin dispositivos, son proyectos muy útiles que abren un nuevo mundo a los alumnos y que están muy guiados desde el inicio hasta el fin.
Hablamos muy a menudo del acoso entre escolares, pero muy pocas veces del acoso de escolares a docentes. Según la publicación Educación 3.0, «aumentan un 14% las peticiones de auxilio de docentes agredidos por escolares». ¿Por qué se producen este tipo de hechos que, cada vez más, quedan ocultos?
El mundo está cambiando muy rápido, pero estoy seguro que antes también ocurrían estos hechos y muchas veces no se denunciaban. Hay que dar altavoz a todas las personas que de una manera u otra están sufriendo algún tipo de acoso. El acoso escolar es algo que se trabaja y se debe seguir trabajando de manera global, tanto desde la Administración Pública como diversas instituciones, colegios, familias, alumnos… no pueden darse este tipo de situaciones en los centros escolares.
Pero también debemos trabajar por recordar la importancia de la figura de los docentes, son personas que dedican su vida a formar, a ayudar, acompañar y guiar a alumnos desde que llegan a las escuelas infantiles hasta que terminan en la universidad; docentes comprometidos con su alumnado, pero tenemos que seguir viéndoles como una figura de autoridad. En algún momento nos podremos equivocar, pero nunca la violencia física, verbal, cibernética puede ser una respuesta. Debemos seguir concienciando a toda la comunidad educativa que la respuesta a las desigualdades, a los conflictos, es el diálogo, es departir con la otra persona o buscar ayuda para ser capaces de mediar en el conflicto y solucionarlo.
Me asusta cuando leo los números de peticiones de auxilio de profesores, de alumnos, y como sociedad debemos seguir trabajando para que esto no ocurra y ayudemos a aquellos que lo necesitan.
Hay padres que a sus hijos (entre los 12 y los 16 años de edad) todavía les preguntan si tienen tareas. ¿Se está sobreprotegiendo a los menores? ¿Les estamos dejando que maduren conforme a su edad y sean responsables de sus tareas o se convierten los padres en «agendas de sus hijos»?
Es importante que demos responsabilidades a nuestros hijos, que desde pequeños vayan adquiriendo responsabilidades acordes a su edad. No debemos facilitarles tanto la tarea, ser una agenda para ellos. Ellos tienen sus propias agendas, no pueden acostumbrarse a que pregunten a la familia si hay qué hacer alguna tarea y desde el grupo de mensajería de la clase se pueda preguntar para saberlo. Ellos tienen que tener esa responsabilidad, ya que eso hará que vayan madurando y adquiriendo otras responsabilidades importantes en un futuro.
Cerramos el año dándole las gracias por esta inspiradora conversación a Roberto Brea, director del CEIP Ciudad de Columbia, que nos ha compartido cómo este cambio estructural, en conjunción con una serie de proyectos únicos, como el uso del bádminton como herramienta para favorecer el desarrollo de la lectoescritura entre su alumnado, ha permitido avances notables en la comunidad educativa.
Esta entrevista refleja la esencia de nuestra misión en Singladura: poner la educación y al alumno y familias en el centro, explorando nuevas formas de espacios de aprendizaje y crecimiento. En Singladura, entendemos que un entorno de aprendizaje bien diseñado contribuye al bienestar y al éxito académico de los estudiantes. Ofrecemos mobiliario escolar que se adapta a las necesidades de alumnos y profesores, desde sillas ergonómicas hasta mesas versátiles, creando aulas cómodas y funcionales que facilitan el aprendizaje y una personalización del mismo..
Porque sabemos que un espacio educativo, bien equipado, puede marcar una gran diferencia en la calidad del aprendizaje. Estamos comprometidos en ofrecer soluciones de mobiliario que fomenten un entorno flexible y efectivo. Consulta nuestro catálogo en nuestra web, síguenos en redes sociales o escríbenos a info@singladura.net. ¡Estaremos encantados de ayudarte a mejorar el entorno educativo de tu centro!



