Durante los últimos años nos hemos acercado al sector educativo a través de interesantes entrevistas a gremiales, como CECE, CICAE o CONCAPA, entre otras, las cuales nos han expuesto su particular visión desde una perspectiva global, nacional. Singladura, como especialistas en mobiliario escolar, durante este año 2017 vamos a aproximar aún más posturas, acercando la problemática tanto de Comunidades Autónomas como ciudades y, por qué no, de pequeñas localidades. Arrancamos 2017 entrevistando a Rafael Caamaño Aramburu, secretario general de CECE Andalucía, quien nos ha explicado cómo se encuentra la enseñanza concertada en dicha región y cómo vislumbra él el futuro del sector educativo.
¿Cómo mira al futuro la educación concertada andaluza?
Ofrece, fundamentalmente, la educación con la que muchas familias se sienten identificadas porque les da a sus hijos la formación que quieren para éstos. No es una cuestión de huir de la educación del Estado, o de pensar que los centros públicos son peores. Es, ni más ni menos, la posibilidad de elegir el ideario o proyecto educativo que está más en consonancia con sus propias convicciones.

La nueva clase política (Podemos) amenazó al sector educativo con la eliminación de conciertos en caso de que ellos hubieran llegado al poder. ¿Por qué es tan importante el modelo de la concertada en España y goza de gran popularidad entre las familias?
Es esencial que exista la enseñanza concertada porque –en caso contrario- se estaría incumpliendo el artículo 27 de la Constitución, que reconoce la libertad de enseñanza, el derecho de los padres a escoger la formación que quieren para sus hijos, el derecho a crear centros docentes y la obligación del Estado de ayudar a los centros que reúnan los requisitos que establezca la ley.
Con un único modelo estatal tendríamos un monopolio controlado por los poderes públicos -con todo lo que eso significa-, que habría vaciado de contenido todos esos derechos.
Los últimos datos PISA dejan entrever que cada vez hay más colegios en España con mayor puntuación que la propia Finlandia. ¿Cuáles han sido las medidas correctoras para que en 3 años muchos colegios superen a la media finesa?
En todos los informes PISA los centros privados (concertados o no) han estado por encima de la media de la OCDE, y en estos años han ido mejorando aún más.
Los centros que nosotros representamos, que es de los que puedo hablar, se han esforzado mucho en estos últimos años en luchar contra el fracaso escolar, en la formación del profesorado, adoptando medidas correctoras y de apoyo al alumnado que tenía más dificultades; en involucrar a las familias en el proceso educativo de sus hijos, apostando por los idiomas y por la introducción de las nuevas tecnologías en las aulas. Y todo ello, además de muchas otras medidas que cada centro ha puesto en marcha, dentro de su propia autonomía, hace que vayan mejorando los resultados.
Sin embargo, se establece una línea divisoria entre en norte y el sur de España, concentrándose una mayor proporción de colegios en Castilla y León, Galicia que en Andalucía. ¿ A qué es debido?
Desde luego, en el caso de la enseñanza privada procedemos de esta manera, porque no se aplican en ningún caso recetas generales, sino que se respeta la autonomía de cada centro; y cada uno debe ser responsable de los resultados que obtiene.

Por supuesto, la Formación Profesional es un elemento clave para combatir el paro juvenil y mejorar la educación en general.
La orientación que se dé a los niños y jóvenes, debe estar exenta de cualquier prejuicio, adaptada a sus circunstancias y habilidades, sin condicionantes de que deban ir a unos estudios u otros; y menos a la imperiosa necesidad de tener un título universitario necesariamente.
Necesitamos que las familias y la sociedad vean estas enseñanzas con el mismo valor que otras, porque de hecho es así. Pero aún tenemos mucho que cambiar en este sentido, y debe hacerse también con la participación de las organizaciones empresariales y con las mismas empresas.
En otras CCAA como Madrid ya se ha implantado asignaturas propias del siglo XXI, como Robótica y Programación, donde los alumnos al terminar sus estudios deben tener las habilidades mínimas incluso para programar una App. En regiones, como Galicia y Andalucía, donde parte de su economía se basa en el sector primario (agricultura, ganadería), ¿comparten esta visión o, por el contrario, deberían fomentarse asignaturas más acordes con las empresas prototipo de estas regiones?
Y no es lo mismo cuando hablamos de la educación Primaria y Secundaria, que por ejemplo en la Formación Profesional, donde evidentemente los contenidos deben estar muy enfocados con el sector empresarial del entorno.¿Cuándo podremos ver a todos los alumnos desde Infantil hasta ESO con la «mochila digital»?
Ya se está avanzando mucho en este tema y cada vez se hará de forma más rápida, pero me remito a lo que he dicho en mi anterior respuesta. No sé si éste es el factor clave de la educación, ni quizás la prioridad en estos momentos. Por supuesto que hay que dotar al niño de las herramientas imprescindibles en la sociedad actual, y formar muy bien al profesorado para que las utilice con total normalidad.
Pero conviven otros factores importantes en la educación, como la formación docente y pedagógica del profesorado, el respeto a la autonomía real de los centros, la variedad de proyectos educativos que permitan a las familias escoger la educación de sus hijos con total libertad, dotar a los centros y a las familias de los medios que necesitan, y -como efectivamente tanto estamos escuchando- lograr un Pacto Educativo que pacifique la enseñanza y permita trabajar en lo único importante: la formación de los niños y jóvenes y la mejora de los resultados.

