La creación de nuevos barrios, tanto en Madrid como en otras regiones conlleva la planificación, creación y desarrollo de servicios: sanitarios, seguridad, escolares, etc. El educativo es uno de ellos; y cuando dichos barrios tienen previsto llenarse de gente joven con niños, la necesidad de llevar a cabo, al menos, un centro educativo resulta claramente imperativo. Así, el Grupo Humanitas ha desarrollado su tercer centro en el barrio de nuevo cuño El Cañaveral, ubicado en las proximidades de Vicálvaro. Charlamos con su director, Manuel Bellón Coucé quien nos explica cómo este centro en menos de tres años podrá alcanzar los 1500 alumnos así como, fruto de su larga experiencia en la dirección de centros educativos, alcanzar la excelencia empresarial en el sector educativo.
Después de una extensa y exitosa carrera profesional en el sector educativo desembarcaste hace apenas tres meses en el nuevo proyecto Humanitas Cañaveral. Cuéntanos cómo fue el proceso y con cuántos alumnos arrancas en el primer curso.
El proyecto lo comencé en septiembre de 2024 y ha sido un camino muy interesante y retador, pues me ha permitido, después de dirigir otros cuatro colegios, comenzar un proyecto desde su inicio. Lo más enriquecedor ha sido estar presente en el barrio para conocer de primera mano las necesidades de escolarización, así como las expectativas de las familias. Además de asentar las bases del proyecto educativo, arrancar un proyecto de esta envergadura implica un importante volumen de trabajo en otras áreas como la parte comercial del proyecto, el seguimiento de la construcción, la contratación del personal que hoy forma parte del Humanitas Bilingual School El Cañaveral, etc. sin perder de vista los requerimientos de las distintas administraciones que van marcando el ritmo de avance.

Contar con tantas líneas en infantil, en el año 2025, con cifras de natalidad a la baja parece una quimera. ¿Cómo habéis conseguido atraer la atención de las familias para que apuesten por el sello Humanitas?
Lo más importante es tener el respaldo de una marca como Humanitas consolidada ya en el mundo educativo de la Comunidad de Madrid y, a partir de ahí, explicando personalmente y de manera individualizada nuestra propuesta a las más de mil familias que se acercaron a conocernos. En este primer contacto con las familias tratamos de explicarles las líneas principales de nuestro modelo educativo, la oferta educativa que tenemos en el presente y cómo va a evolucionar en el futuro; cuál es el perfil de salida del alumno Humanitas, un alumno competente y con una fuerte preparación curricular.
También explicamos nuestra metodología de trabajo y nuestra política de seguridad y bienestar del menor.
¿Qué dimensión crees que podrá tener el centro dentro de 4 o 5 años y qué novedades ofrecerá a la comunidad educativa?
Está previsto poder acoger en nuestras instalaciones a más de 1.600 alumnos y la principal novedad es nuestro proyecto propio que permite conectar las materias académicas con las necesidades de nuestros alumnos para que alcancen un alto grado de desempeño en su vida, teniendo como meta el perfil de salida del alumno Humanitas para lo cual trabajamos con metodologías centradas en el aprendizaje de los alumnos desde el comienzo de su escolarización. Nuestra oferta incluye herramientas y recursos para desarrollar excelentes niveles en el aprendizaje de idiomas (Colegio Bilingüe de la CAM) así como el trabajo en los ámbitos científico, artístico, musical y deportivo como algo fundamental en la formación de nuestros alumnos. Ofertaremos también el programa diploma del Bachillerato Internacional y, dentro de la oferta de bachillerato español, la posibilidad de que cursen el bachillerato de artes en el colegio.
¿Cuáles son las claves para ofrecer formación personalizada cuando se supera el millar de alumnos?
La clave es nuestra forma de actuar, es decir, nuestra metodología de trabajo y se basa en la personalización de la propuesta de aprendizaje que hacemos a cada alumno, siendo flexibles, adaptándonos a sus distintos ritmos y avanzando desde sus conocimientos previos. Un ejemplo de esto es el trabajo de indagación, donde trabajamos preguntas significativas para los alumnos que nos ayudan a conocer sus intereses, adaptando nuestra práctica a estos para que construyan aprendizajes relevantes. Además, consideramos la metacognición como el proceso mediante el cual nuestros alumnos toman consciencia de su aprendizaje y desarrollan su autonomía en el mismo.
¿Qué tips (trucos) sigues implementando en la dirección de un colegio a día de hoy y qué aprendiste al inicio de tu carrera?
Me parece que es muy importante estar cerca de mi equipo y escucharlos, por lo que mantengo un sistema de reuniones semanales con personas que tienen cargos directivos, que me permiten desarrollar la estrategia planificada además de estar en donde se aterriza esa estrategia. Eso me hace ser accesible a todo el mundo y ver cómo pueden emerger otros perfiles de liderazgo en la organización e incluso abrir la toma de decisiones a niveles distintos al staff.
Siempre quiero ver los dos perfiles del directivo, en el grupo de dirección y en despacho personal, de forma que acciones del día a día queden resueltas y no colapsen los grandes temas que se tratan en reuniones de dirección.
Me gusta ejercer la dirección del centro integrando liderazgo pedagógico y responsabilidad económica, para garantizar la viabilidad y el crecimiento del proyecto educativo.
Por contra, después de tu vasta experiencia, ¿que has optado por eliminar debido a que los resultados no han sido los esperados?
Procuro actuar sobre los temas burocráticos que en ocasiones colapsan a las organizaciones y filtrar lo que llega al profesorado para que se centren en su labor de educadores y no se pierdan en la obtención de indicadores o rellenar documentación que muy poco aporta a su labor de aula.
Vayamos con temas candentes: ¿tecnología sí o tecnología no? ¿Pantallas para menores o mejor a partir de cierta edad? Por cierto, ¿tendrán enciclopedias -de papel – en la biblioteca?
Tecnología si, explicando que no asociamos la tecnología con pantallas, la concebimos como una herramienta que nos permite desarrollar competencias digitales en nuestros alumnos que son necesarias para desenvolverse en la sociedad actual, no hacerlo sería educar a los alumnos fuera del contexto actual y los colegios, si algo tenemos que hacer, es acercar la realidad social a los alumnos.
Esto lo conseguimos trabajando desde nuestro proyecto propio donde tenemos una secuenciación vertical en la que se incluyen actividades “desenchufadas”, que desarrollan el pensamiento computacional sin utilizar ningún tipo de dispositivo, y en cursos superiores implantamos un uso responsable de dispositivos que permiten a nuestros alumnos poner en práctica las competencias digitales que están adquiriendo y el pensamiento computacional que convergen en actividades como puede ser la construcción y programación de un robot.
Somos conscientes de la preocupación actual por el uso intensivo de pantallas y por eso desde el colegio abogamos por ceñirnos a nuestro protocolo de uso saludable de la tecnología en línea con nuestro decreto autonómico.
Nuestra biblioteca es un espacio más de aprendizaje por lo que dispondrán de libros en papel, así como el resto de recursos necesarios en una biblioteca, sin olvidarnos de la conexión con los planes lectores en distintos idiomas, que nuestros profesores trabajan desde las aulas.
A raíz de los desgraciados suicidios de menores de edad donde, presumiblemente, hubo acoso entre menores, ¿qué plan/proyecto tiene Humanitas Cañaveral para identificar cualquier atisbo de acoso escolar y ponerle freno de inmediato?
Tenemos un protocolo interno de salvaguarda y trabajamos con un programa de inteligencia emocional con actividades propias y con actividades y formaciones del programa Educación Responsable de la Fundación Botín. También trabajamos con nuestros alumnos con charlas y actividades para concienciar, sensibilizar, prevenir y dar visibilidad al problema del acoso escolar. Hay un equipo de salvaguarda en el colegio que los alumnos conocen y se encarga del bienestar de estos.
Disponemos del test SociEscuela para conocer el clima del aula y detectar posibles situaciones de riesgo, así como un rincón visible y conocido por todos con un lema y un dibujo sobre el cuidado y autocuidado y contra el acoso realizado por los alumnos y un buzón con los documentos para rellenar de manera anónima, por si cualquier alumno del centro ha observado o padecido alguna conducta susceptible de acoso. También existen unas carpetas en las salas de profesores con los protocolos, posibles señales de alarma (cualquier cambio puede ser relevante y debemos estar pendientes) y actuaciones a llevar a cabo de protección e intervención.
Con todas estas actividades pretendemos fomentar una red de apoyo social, que nadie se sienta solo, generar un sentido de pertenencia, alumnos que sepan poner límites y pedir ayuda, con adecuadas habilidades sociales, con valores y empáticos. Para nosotros es fundamental que el equipo docente esté accesible, vigilantes a todo lo que pueda pasar. Todos pero, sobre todo, los tutores. Que generen un vínculo positivo y acogedor con los alumnos, crear un lugar seguro, como debe ser un colegio.
En la anterior entrevista a César Mariel, éste reflexionaba sobre la poca inversión de los centros educativos en “capacitar a los profesores para utilizar la IA y prepararlos para la educación del futuro”. Además, señalaba que los docentes debían perder el miedo y subirse al tren, no ya de la tecnología, sino de la IA. ¿Cómo afrontará Humanitas El Cañaveral ese desembarco en aplicar la IA a diversos procesos?
Estoy totalmente de acuerdo con los planteamientos de César Mariel. En la actualidad estamos definiendo el marco de adopción de la IA en nuestro colegio y también creando un marco de alfabetización para toda la comunidad educativa. En paralelo estamos trabajando con nuestros alumnos para hacerles conscientes de las posibilidades de uso de la IA en su aprendizaje y con los docentes estamos implantando el uso de la IA para automatizar procesos burocráticos que en el pasado absorbían mucho tiempo y éste debe dedicarse al seguimiento y acompañamiento de sus alumnos. Si antes hablábamos de individualizar el aprendizaje de los alumnos, la IA nos abre nuevas posibilidades para generar dinámicas muy ajustadas a las necesidades reales de éstos.
Este Humanitas El Cañaveral es el tercero que abre sus puertas, detrás del de Tres Cantos y Torrejón de Ardoz. ¿Qué criterios se siguen para abrir en una u otra localidad? ¿Dónde se situará el 4º Humanitas?
Teniendo dos proyectos consolidados lo que hicimos es concursar en la licitación planteada desde la Comunidad de Madrid, entendiendo que era una oportunidad de extender nuestro proyecto a un barrio joven y en crecimiento, en la actualidad estamos abiertos a llevar nuestra propuesta educativa a aquellas zonas donde exista necesidad de un proyecto como el nuestro.
Entrevista realizada por Santiago Carro para el blog de Singladura.



