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“Los podcast ayudan a desarrollar el pensamiento crítico al escuchar diferentes puntos”

“Los podcast ayudan a desarrollar el pensamiento crítico al escuchar diferentes puntos”

Hay un formato que está haciendo una silenciosa entrada en las aulas. Y aunque viene a través de una pantalla, no es visual, sino auditivo. Nos referimos a los podcast. Nos encontramos con el psicólogo y orientador Román Marín, que destaca el potencial educativo del audio, pero también la necesidad de enseñar a los más jóvenes a escuchar con criterio. A través de la entrevista desentrañamos los beneficios que conlleva el uso del podcast en el aula y como refuerzo educativo.

En las aulas hace muchas décadas se impulsó apoyar el aprendizaje a través de imágenes estáticas con las diapositivas, más tarde con películas y/o documentales para apoyar una explicación. Y ahora, de manera más reciente, con el uso de podcast ¿Cómo procesa el cerebro la información educativa cuando solo se activa el canal auditivo?

El acto de escuchar de forma activa, sea información educativa o de otro tipo, implica una serie de operaciones mentales. Primero, el cerebro tiene que decodificar los sonidos, convirtiendo las ondas sonoras en impulsos nerviosos que nuestro cerebro puede interpretar. Segundo, identificar el significado de las palabras, accediendo a una especie de “diccionario mental” que nos permite entender qué significan. Tercero, construir una representación mental, identificando cuales son las ideas principales y organizando la información. Por último, activar los conocimientos previos, comparando la nueva información con la que ya tenemos almacenada en nuestra memoria a largo plazo.

A diferencia de la lectura, escuchar depende en mayor medida de la memoria de trabajo. La memoria de trabajo es la que utilizamos, por ejemplo, cuando intentamos memorizar un número de teléfono. Tenemos que repetir la información para que no desaparezca, hasta que logramos integrarla en nuestra memoria a largo plazo. Cuando leemos, controlamos el ritmo, podemos volver atrás si no hemos entendido algo, etc. Esto se hace más difícil cuando escuchamos un podcast, especialmente si aborda contenido complejo.

Podemos pensar que el cerebro puede estar en una posición más “pasiva” a la hora de escuchar algo, en comparación con el esfuerzo cognitivo que implica la lectura. En este sentido, ¿qué ventajas -cognitivas o de otra índole- aporta el podcast frente a formatos tradicionales como la lectura o el video?

Destacaría tres principales ventajas de escuchar un podcast. La primera, lo fácil que es consumirlos. Podemos escuchar un podcast mientras salimos a dar un paseo, hacemos la comida o ponemos la lavadora, algo que sería muy difícil si habláramos de leer. El podcast permite que estos momentos puedan convertirse en excelentes oportunidades para aprender.

La segunda ventaja es la motivación. Escuchar un podcast puede resultar una actividad muy entretenida, ya que se suele establecer una conversación entre dos o más personas y, al mismo tiempo, también nosotros participamos indirectamente en ese intercambio de ideas. Además, podemos tener afinidad con el presentador y la/s persona/s entrevistada, lo que favorece nuestra atención.

Por último, la exploración. Los podcast son como una suerte de “selva de conocimiento” donde nosotros, cual exploradores, buscamos algo que nos llame la atención. Quizás sea un título, una miniatura o un pequeño fragmento que hayamos escuchado en alguna red social. Este gancho nos lleva a escuchar sobre temas que, de otra forma, no nos hubiéramos parado a profundizar. Yo mismo me he encontrado escuchando varios podcast de física cuando era un tema que, desde el instituto, me había generado mucho rechazo. Resulta que ahora disfruto escuchando a ciertos expertos en física, aún sin ser uno de mis centros de interés.

¿Podrías explicar si, el podcast, puede facilitar una memorización a largo plazo o, por contra, fomenta un aprendizaje más superficial?

Memorizar a largo plazo no depende tanto del medio que utilicemos (podcast, vídeo o lectura), sino de aspectos como comprender la información, repetirla o qué emociones nos pueda generar. Es decir, no basta con escuchar un podcast, ver un vídeo o leer un libro para aprender a largo plazo. Escuchar un podcast puede ser una magnífica forma de tener un primer contacto con un tema, hacernos preguntas sobre ese tema o desarrollar el pensamiento crítico al escuchar diferentes puntos de vista. Pero por sí solo no basta para consolidar el aprendizaje, ya que hemos de trabajar con lo aprendido. En este sentido, el podcast comparado con la lectura dificulta más aspectos como repetir la información, pero puede favorecer la generación de un entorno emocional positivo que nos permita profundizar en el aprendizaje.

¿Puede ayudar el podcast en el aprendizaje a personas con dificultades de atención?

Primero tenemos que mencionar que, aunque hablemos de personas con dificultades de atención como un grupo homogéneo, se trata de personas con sus características particulares. No todos aprendemos igual y, dentro de un mismo grupo de personas, cada una tiene sus propias técnicas o preferencias a la hora de aprender. La máxima es que no existe una receta única, sino que tenemos que descubrir cuál es la receta que funciona con nosotros.

Dicho esto, los podcast son una forma muy interesante para activar el interés en un tema, aunque lo importante sigue siendo trabajar con lo aprendido. Una recomendación que se suele dar a personas con dificultades de atención es utilizar diferentes formatos para presentar la información, como pueden ser el visual y el auditivo. Podríamos, por ejemplo, combinar el escuchar un podcast con hacer un esquema con las ideas principales o con una lectura más profunda sobre el contenido. Pero lo más importante es adaptar el contenido a las características individuales de cada persona.

Hace varias décadas muchos docentes animaban a sus alumnos a que se grabaran a sí mismos la lección, como una herramienta poderosa para la retención memorística (para reproducir, sobre todo, de noche pues señalaban que el cerebro trabaja mientras dormimos y así se almacenan más fácilmente los datos). Por ello, ¿cómo afecta la multitarea (escuchar un podcast mientras se camina o se inicia el proceso del sueño) a la retención del mensaje?

El sueño juega un papel muy importante para consolidar conocimientos, especialmente durante la fase REM, pero esto funciona para los aprendizajes que ya hemos codificado. Es decir, que no vamos a aprender inglés escuchando lecciones mientras estamos durmiendo. La atención es un elemento muy importante cuando hablamos de aprender. Si escuchamos un podcast justo cuando estamos a punto de dormir, estamos intentando aprender algo en el momento en que nuestros niveles de atención son más bajos y, como resultado, se dificulta el aprendizaje. Andar, en cambio, sí podría favorecer el aprendizaje, si eso nos ayuda a mantener unos buenos niveles de atención.

En los ámbitos radiofónicos una voz con una sonoridad y cadencia ayudan a aumentar el nivel de atención. ¿Por qué la voz genera un vínculo de intimidad y confianza tan fuerte entre el locutor y el oyente?

La voz tiene un importante valor evolutivo. El ser humano es un ser social y su supervivencia ha estado ligada a la vida en sociedad. En este contexto, comunicarse permite colaborar, crear lazos e incluso alertar de posibles peligros y, por ello, tiene una importancia crucial en nuestras vidas. En este sentido, la voz es una de nuestra principales herramientas para comunicarnos, y nos permite hacerlo no solo con lo que decimos (contenido), sino con cómo lo decimos (tono y cadencia), y cuándo y dónde lo decimos (contexto). Es por ello que la voz puede influir tanto en la transmisión de un mensaje como en la conexión entre locutor y oyente.

En los últimos meses están creciendo corrientes de todo tipo para que los niños se alejen de cualquier tipo de pantalla. Hay quien compara el uso de pantallas con una adicción y que, por este mismo motivo, no hay ninguna forma positiva para que el niño consuma mínimamente contenidos en una pantalla (precisamente para evitarle esa adicción a futuras redes sociales ¿Debería prohibirse de manera tajante el uso de pantallas entre los menores? En tal caso, ¿a partir de qué edad sería recomendable usarlas?

Las “pantallas”, como prácticamente todo, tienen pros y contras. El veneno está en la dosis, como reza el dicho. Si bien son una herramienta con un potencial enorme, el problema está en que hacer un uso adecuado de las mismas se antoja muy difícil. Solo tenemos que pensar en la cantidad de neurocientíficos que están en el diseño de algoritmos, cada vez más refinados. Por ello, lo que observamos a nivel social es que todos esos pros que tienen se pierden en favor de entretenimiento rápido y dopamina fácil.

Este problema es más crítico en edades tempranas, momento en que el cerebro (especialmente la corteza prefrontal y la capacidad de autorregulación), están en desarrollo. No me atrevería a dar una edad concreta para su uso, pero sí que se haga de forma paulatina, supervisada y con un ejercicio de pedagogía previo.

¿Cómo la tecnología en formato podcast o formato audiovisual puede ayudar a despertar la curiosidad y motivación del alumno por aprender?

A mi modo de ver, escuchar podcast es como entrar a un “buffet libre de conocimientos”. Entras por la puerta del restaurante y tiene diferentes “tipos de platos” donde elegir: economía, psicología, historia, ciencia, etc. Al ser un buffet libre, puedes probar diferentes “platos” sin compromiso alguno. Puedes probar a escuchar algo sobre economía y ver si te llama la atención. Si no es así, tienes otro de psicología que te puede abrir un nuevo horizonte. ¿Te gusta el de psicología? Puedes probar más y, si realmente te empiezas a enamorar de ese ámbito de conocimiento, profundizar en él combinándolo con otros medios, como puede ser la lectura.

Recientemente hemos visto cómo proliferan vídeos hechos con IA donde el profesor se introduce en primera persona en hechos históricos relevantes. Ver un alumno a su profesor al lado de George Washington en la firma de la Constitución americana de 1787 o la toma de la Bastilla en directo, ¿ayuda a comprender la materia o, por el contrario, puede confundirlo precisamente por esa asociación (escuchar a su profesor en un contexto que no cuadra cronológicamente?

Como decía uno de mis profesores de la Universidad, “primero sentido común y luego Psicología”. Esto puede trasladarse a este caso: “primero sentido común y luego IA”. Si simular que el profesor está al lado de George Washington en la firma de la Constitución americana de 1787 despierta el interés y la curiosidad del alumnado, así como su atención, fantástico; siempre y cuando el vídeo con IA vaya acompañado de una explicación donde se aclare que es una recreación y ayude a discernir al alumnado qué parte es real y qué parte recreada. La IA es una herramienta muy potente, pero no sustituye -ni debería sustituir- el juicio y pensamiento propio. La recomendación es clara: úsese con responsabilidad y como una herramienta, no como un fin en sí mismo.

¿Cuáles son los principales riesgos en el aprendizaje de los alumnos basado en el uso de pantallas?

El aprendizaje no debería basarse únicamente en “pantallas”, como tampoco debería basarse solo la lectura. Aprendemos de diferentes formas: leyendo, escribiendo, escuchando y hablando e interactuando con los demás. Así que hemos de utilizar de forma inteligente y racional todos los medios a nuestra disposición. Dicho esto, considero 3 principales riesgos del aprendizaje con “pantallas”:

Primero, asociado al mal uso de las mismas. Las pantallas no deben convertirse en un eclipse que opaque fuentes de información tan nutritivas como son los libros o la interacción social. Su uso puede ser un complemento al aprendizaje muy útil, pero siempre que se garantice un buen uso de las mismas.

Segundo, asociado a la veracidad de la información. Existe cierta tendencia a considerar como “verdadera” toda información que encontramos en la red, sin contrastar realmente si la fuente es o no fiable. El uso de las pantallas tiene que ir necesariamente de la mano de una adecuada pedagogía que permita discernir entre lo real y lo falso.

Tercero, asociado a la motivación. Hacer uso de pantallas puede resultar más motivante que escribir o leer, pues requiere de menos esfuerzo. Pero aprender va de la mano del esfuerzo por comprender y repetir la información, entres otros aspectos. Así que, nuevamente, las pantallas no se pueden convertir en nuestra única fuente de información y, en ningún caso, sustituir el raciocinio humano.

Entrevista realizada por Santiago Carro para el blog de Singladura.

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